El parecido de una mascota suele estar en unas pocas asimetrías pequeñas: una oreja más alta, una mancha que cruza solo un ojo, la cola que se curva de una forma conocida o el cuerpo inclinado hacia delante con curiosidad infinita.

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Muestra las marcas con luz neutra

La luz amarilla de interior y los filtros fuertes pueden cambiar mucho el color del pelaje. Una imagen con luz de día nos ayuda a ver dónde empiezan y acaban los colores, sobre todo en la cara, las patas, el pecho y la cola.

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La personalidad vive en la postura

Una foto sentada y formal sirve, pero la pose más significativa puede ser la que tu mascota elige por sí misma. Si una cabeza ladeada, una postura estirada o un porte orgulloso resultan más característicos, usa eso como dirección principal.

  • Las dos orejas visibles
  • Ojos sin sombras marcadas
  • Incluye las marcas del pecho y las patas
  • Collar o accesorio favorito bien visible
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Cuéntanos el detalle que la familia siempre nota

Una nota breve puede identificar lo que una fotografía no explica: un ojo nublado, una oreja recortada, un collar favorito o una cola que siempre estaba en movimiento. Estos detalles hacen que la pieza resulte personal y no solo correcta de raza.

EN RESUMEN

Un buen resultado empieza con una intención clara.

Elige el sujeto, el momento y los detalles reconocibles que quieres que lleve la pieza física. InkMee puede ayudarte a traducir esa dirección en una figura a todo color pensada para exponerse en el mundo real.